El restaurante Aldo’s, que inició en San Telmo y pasó por Palermo, reabrió en el Bajo porteño, cerca de Puerto Madero, con una carta centrada en parrilla, horno de barro y platos clásicos argentinos.
El restaurante Aldo’s, fundado en San Telmo, se mudó a Palermo y posteriormente regresó al barrio de origen, se instaló en el Bajo porteño, a dos pasos de San Telmo y próximo a Puerto Madero. El local está conectado a un hotel que forma parte de un conjunto de emprendimientos inmobiliarios que modifican la fisonomía de la zona.
La carta se describe como “cortita, fuerte y al medio”, con énfasis en la parrilla y el horno de barro a leña. El menú incluye carne, productos de estación, pastas y platos porteños como el revuelto Gramajo, además de opciones all day como hamburguesa, ensalada Caesar y café.
Entre los platos ofrecidos se encuentran lomo a la pimienta, pollo fulminado a la leña con su jugo y zapallo, lasaña, y postres como banana split y flan con dulce de leche. También se ofrece queso y dulce con cuartirolo, zapallo a la ceniza o membrillos en almíbar. Los quesos y fiambres provienen de productores de todo el país. La selección de vinos está a cargo del propietario Aldo Graziani, sommelier, productor de vino y al frente de una distribuidora.
El establecimiento se define como una brasserie clásica, con iluminación cálida y manteles blancos. Cuenta con una barra, un deck exterior y una cava accesible mediante un pasadizo secreto conectado con el estacionamiento.
