El nuevo puente en el barrio Sagrado Corazón permanece bloqueado 18 días después de que Vialidad Provincial estimara su apertura en una semana. Vecinos y concejales señalan demoras sin explicación oficial.
El gobierno de Gildo Insfrán mantiene cerrado el nuevo puente sobre el riacho El Pucú, en el barrio Sagrado Corazón de la ciudad de Formosa, pese a que la Dirección Provincial de Vialidad había estimado que la obra estaría terminada y liberada al tránsito durante la primera quincena de julio.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el acceso continuaba bloqueado este miércoles con una retroexcavadora y tambores, mientras los vecinos debían modificar sus recorridos para trasladarse entre Sagrado Corazón, El Quebrachito, La Nueva Formosa y otros sectores de la capital provincial.
El administrador de Vialidad Provincial, Javier Caffa, informó el 4 de julio que la estructura ya había sido colocada sobre su ubicación definitiva. Solamente restaban desmontar elementos utilizados durante el montaje, rellenar y compactar los accesos, colocar el estabilizado granular y completar la señalización y la iluminación.
“Si el tiempo nos acompaña, en una semana podríamos tenerlo terminado y liberado al tránsito”, afirmó entonces el funcionario. Sin embargo, 18 días después de aquel anuncio, el puente permanecía cerrado y el Gobierno provincial no había comunicado una nueva fecha de habilitación.
El concejal capitalino Mattia Canepa Neme afirmó que los trabajos están concluidos y que el Ejecutivo demora la apertura por una decisión política. También sostuvo que algunos vehículos habían logrado cruzar antes de que las autoridades volvieran a colocar las barreras.
El edil señaló que el Gobierno podría estar esperando que Insfrán encabece un acto para cortar la cinta. Esa hipótesis no fue confirmada oficialmente, pero coincide con el reclamo de los residentes, quienes aseguraron que les anunciaron varias fechas de inauguración que finalmente no se cumplieron.
“No queremos una foto ni un acto; queremos poder cruzar el puente”, expresaron los vecinos, quienes llevan meses soportando el cierre de uno de los principales accesos al barrio.
La demora también contrasta con lo declarado por Caffa, quien había presentado la obra como un símbolo del “Estado presente” y destacado que la Provincia ofrecía soluciones rápidas, en contraposición con el Gobierno nacional. Vialidad Provincial no explicó si existe un impedimento técnico o de seguridad que justifique mantener interrumpido el tránsito.
