El ex jefe de Gabinete Manuel Adorni pidió una prórroga de quince días ante la Justicia Federal para justificar el origen de parte de sus bienes, en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
La presentación de la declaración jurada patrimonial de Manuel Adorni se convirtió durante 2026 en un episodio de extensa duración, con múltiples postergaciones y rectificaciones. El proceso comenzó en marzo, cuando se conoció que su pareja, Bettina Angeletti, viajó en el avión presidencial a Estados Unidos sin ocupar un cargo público. Ese hecho derivó en investigaciones periodísticas sobre la evolución patrimonial del entonces jefe de Gabinete.
Distintos informes señalaron la compra de propiedades, préstamos sin intereses, viajes en avión privado y gastos con tarjetas de crédito superiores a los ingresos declarados. Legisladores de la oposición, entre ellos Esteban Paulón y Marcela Pagano, presentaron denuncias por presunto enriquecimiento ilícito ante la Oficina Anticorrupción y la Justicia Federal.
El 10 de junio, Adorni presentó una declaración jurada rectificatoria que incluyó la incorporación de aproximadamente 506.000 dólares no declarados previamente. En una entrevista televisiva, afirmó que esos fondos provenían de inversiones en criptomonedas realizadas entre 2014 y 2018 y que estaban “en negro”. También modificó declaraciones de años anteriores.
La investigación, a cargo del juez federal Ariel Lijo y del fiscal Gerardo Pollicita, continuó tras la presentación de la declaración jurada. La fiscalía intimó a Adorni a presentar documentación respaldatoria sobre el origen de los fondos utilizados para adquirir inmuebles y afrontar gastos personales. Se le otorgó un plazo de quince días para responder.
Antes del vencimiento de ese plazo, el abogado de Adorni presentó un escrito solicitando otros quince días adicionales para justificar la evolución patrimonial. El pedido quedó a resolución del juez Lijo, quien debía consultar al fiscal Pollicita.
Durante el proceso, el presidente Javier Milei defendió públicamente a Adorni y afirmó que el documento sería publicado en pocos días. Esa promesa no se cumplió en el plazo señalado. La oposición realizó un conteo público de los días transcurridos y solicitó interpelaciones en el Congreso.
Adorni dejó la Jefatura de Gabinete en medio de la investigación. El expediente judicial continuó abierto, a la espera de la documentación solicitada y de la resolución sobre la prórroga pedida.
