Una modificación normativa de la Administración de Pequeñas Empresas de EE.UU. impide a los titulares de la green card acceder a créditos federales para sus negocios, generando preocupación por el impacto económico.
Desde marzo de 2026, la Administración de Pequeñas Empresas de Estados Unidos (SBA) implementó un cambio en sus normativas que afecta directamente a los emprendedores migrantes. Tras una actualización, se determinó que los residentes permanentes con una green card ya no están habilitados para solicitar préstamos federales destinados al fomento de sus negocios.
La nueva directiva establece que el 100% de los propietarios de una empresa debe contar con la ciudadanía o nacionalidad estadounidense para acceder a estos créditos. Con esto, se elimina una excepción previa que permitía hasta un 5% de participación en manos de ciudadanos extranjeros.
El impacto de esta restricción es particularmente notorio en estados como California, que cuenta con la mayor población inmigrante del país. Según estimaciones de la asociación CAMEO Network, los cambios podrían afectar a unos 220 mil propietarios de pequeñas empresas con tarjeta de residencia.
Desde el sector empresarial y político han surgido voces críticas. Representantes de la oposición, como la legisladora Nydia Velázquez y el senador Edward J. Markey, calificaron la medida como excluyente. Por otro lado, la SBA justificó la decisión argumentando que su prioridad es que los fondos se destinen exclusivamente a creadores de empleo estadounidenses, asegurando que el dinero de los contribuyentes apoye a «innovadores locales».
