Una mujer migrante que abandonó voluntariamente Estados Unidos por temor a ser arrestada por el ICE busca regresar para reunirse con su hija. La abogada Alma Rosa Nieto explica las restricciones legales y las posibles vías para solicitarlo.
Por temor a ser arrestada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), una mujer migrante sin residencia legal regresó voluntariamente a México. Ahora desea volver a Estados Unidos para reencontrarse con su hija, pero la ley impone obstáculos significativos.
La hija de la mujer, ciudadana estadounidense, consultó a la abogada Alma Rosa Nieto a través de la sección “Inmigración y tus derechos” de Telemundo: “Mi madre regresó voluntariamente a México para evitar una posible deportación: ¿existe alguna vía legal para apoyarla y solicitar el ajuste de estatus?”.
Nieto explicó que la legislación estadounidense establece consecuencias para quienes permanecen en el país de forma ilegal por un año o más. “Va a tener un castigo de diez años. Esa es la ley”, advirtió. Esta restricción, conocida como el “castigo de los diez años”, aplica a quienes superaron los 365 días en suelo estadounidense.
Sin embargo, la abogada señaló que existe una vía alternativa. La hija, al ser ciudadana y mayor de 21 años, puede iniciar un trámite ante los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) para solicitar un beneficio para su madre. Si la solicitud inicial es aprobada, el caso pasa al Departamento de Estado (DOS) para gestionar una cita en el exterior.
No obstante, Nieto advirtió que en este caso es probable que se detecten irregularidades pasadas y se imponga la prohibición de ingreso por diez años, incluso con la petición de la hija. La ley contempla un mecanismo de auxilio llamado “perdón”, que permite el regreso antes del cumplimiento de la sanción, siempre que se cumplan ciertos requisitos. La abogada aclaró que no todos los solicitantes son elegibles: para obtener el perdón, la madre debe demostrar que tiene un cónyuge o un padre con estatus legal que aún resida en EE.UU.
