Las temperaturas superaron los valores históricos en varias regiones del país, con un pico nacional promedio de 35,7 °C el 18 de mayo. El MARN emitió recomendaciones y mantiene monitoreo activo.
En El Salvador, los termómetros marcaron 41 °C (105,8 °F) en el departamento de Santa Ana y 35,2 °C (95,3 °F) en Morazán, superando los valores históricos para estas zonas. El 18 de mayo se estableció la temperatura máxima promedio nacional del mes, con un registro de 35,7 °C (96,3 °F), un dato que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) consideró fuera de lo habitual para el país.
Durante el período de la ola de calor, las autoridades salvadoreñas emitieron recomendaciones para evitar consecuencias en la salud pública. El MARN sugirió a la población reducir la exposición directa al sol, mantenerse hidratada y prestar atención especial a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. “Reiteramos el llamado a la precaución, sobre todo en grupos vulnerables”, señaló el organismo, citado por la agencia internacional de noticias EFE.
La situación se vio agravada por la presencia de polvo del desierto del Sáhara en la atmósfera salvadoreña, un fenómeno que, según el MARN, contribuyó a la sensación de calor y generó condiciones atmosféricas más adversas. La combinación de altas temperaturas y partículas en suspensión planteó desafíos adicionales para la población, en especial para quienes padecen enfermedades respiratorias.
A pesar de la magnitud del evento, las autoridades del Ministerio de Salud no reportaron afectaciones directas en la población atribuibles al aumento de la temperatura. Según detalló EFE, este tipo de eventos ya se ha presentado en años anteriores, aunque “los registros de 2026 establecieron nuevos parámetros para el monitoreo climático en la región”. En la zona oriental del país, las temperaturas suelen alcanzar los 38 °C (100,4 °F), mientras que en el centro, localidades como San Salvador registran valores que oscilan entre los 30 °C (86 °F) y 35 °C (95 °F) en esta época del año.
El comportamiento de las temperaturas observado en mayo puso en alerta a las autoridades ambientales y de salud, que reforzaron las campañas de prevención y monitoreo. El MARN subrayó la importancia de la vigilancia constante ante la posibilidad de que este tipo de olas de calor se repitan con mayor frecuencia debido a los efectos del cambio climático. Además, indicó que el seguimiento se apoya en su red de estaciones meteorológicas a nivel nacional, cuyos reportes alimentan las alertas y boletines diarios de la institución.
La ola de calor también repercutió en actividades productivas y en la vida cotidiana de miles de salvadoreños. Agricultores y trabajadores al aire libre se enfrentaron a condiciones extremas, lo cual incrementó la demanda de recursos hídricos y medidas de protección. El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) recomendó ajustar horarios de labores en campo y reforzar la hidratación del personal expuesto, ante el aumento del estrés térmico.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales mantiene activo el monitoreo de las condiciones atmosféricas y recomienda a la ciudadanía seguir las actualizaciones oficiales ante cualquier nuevo fenómeno. El seguimiento a estos eventos es considerado clave para adaptar las políticas públicas y los sistemas de alerta temprana en un país cada vez más expuesto a eventos climáticos extremos.
