La CGT recibirá este miércoles al dirigente metalúrgico Abel Furlán, apartado de su cargo por una resolución judicial que anuló elecciones en la seccional Zárate-Campana y ordenó la intervención del gremio.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se involucró en el conflicto generado por el fallo judicial que apartó de su cargo al líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, y dispuso la intervención del sindicato para llamar a nuevas elecciones. Uno de los cotitulares de la CGT participó este martes en un “abrazo” a la sede gremial, y el triunvirato cegetista recibirá al desplazado dirigente este miércoles.
El Consejo Directivo de la UOM rechazó la intervención judicial, impulsó el proceso interno de normalización estatutaria y declaró el estado de alerta y movilización en todo el país. Se designó como Delegado Administrador a Daniel Daporta, titular de la UOM Avellaneda y Secretario General adjunto nacional, y como Delegado Administrador de la seccional Zárate-Campana a Emiliano Gallo, líder de la Seccional Vicente López.
Estas definiciones se resolvieron mientras se realizaba un “abrazo” en la sede central de la UOM, en Alsina al 400, en defensa de Furlán y el resto del secretariado desplazado. La medida judicial se originó tras la anulación de los comicios en la Seccional Zárate-Campana por falta de garantías de una “elección confiable, segura ni transparente”.
En la concentración participaron miembros del Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), que integra la UOM, como las dos CTA, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Aceiteros, Papeleros, la Federación de Camioneros, SOMU, SUTNA, CONADU, Federación de la Carne y Metrodelegados. Asistió también el cotitular cegetista Octavio Argüello (Camioneros), quien se mostró junto a Furlán cuando este habló con la prensa. Estuvieron presentes Hugo “Cachorro” Godoy (CTA Autónoma), Sergio Palazzo (bancarios), Roberto Baradel (CTERA), Claudio Marín (FOETRA), Clara Chevallier (CONADU) y Pablo Biró (APLA).
Furlán y otros miembros del sindicato serán recibidos este miércoles por el triunvirato de la CGT en la sede de Azopardo 802. “Vamos a defender la institucionalidad”, afirmó uno de los líderes cegetistas a Infobae.
Furlán, enrolado en el kirchnerismo, es crítico de la cúpula de la CGT por su actitud moderada ante el Gobierno y creó el FRESU para intensificar las protestas contra la reforma laboral. Pese a ello, no rompió con la CGT y en la última renovación de autoridades, en noviembre pasado, designó a Osvaldo Lobato como secretario Gremial de la entidad.
Según Furlán, el fallo de la Cámara de Apelaciones del Trabajo es “el desenlace de una operación política, judicial y empresaria que venimos denunciando desde hace meses y que tuvo siempre un único objetivo: disciplinar a la UOM, debilitar nuestra capacidad de lucha y garantizarles a las patronales salarios de hambre y trabajadores sin capacidad de organización”. Afirmó que “los mismos jueces de la Cámara del Trabajo que avalaron la reforma laboral de Milei, Víctor Pesino y María Dora González, avanzaron sobre la UOM con un fallo arbitrario, antidemocrático, que avasalla la autonomía de nuestra organización”.
La Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió anular las elecciones de la UOM Zárate-Campana, realizadas entre el 2 y el 4 de marzo, así como la elección nacional de autoridades del 18 de marzo, y dispuso la intervención judicial del gremio por 180 días para llamar a una nueva votación. Los camaristas fundamentaron su decisión en la falta de garantías de una “elección confiable, segura ni transparente” y explicaron que la mecánica adoptada para el resguardo y recuento de votos “destruyó la objetividad de todo el proceso” y vulneró los principios de libertad y democracia sindical establecidos en la Constitución Nacional y tratados internacionales.
El fallo indicó que la Lista Naranja, encabezada por Angel Derosso, presentó una denuncia por irregularidades ante la Junta Electoral de la seccional el 3 de marzo, reclamando pérdida de confianza en el proceso y solicitando que la elección se realizara en una sola jornada con recuentos provisorios al cierre de cada día. La Junta Electoral seccional, alineada con Furlán, rechazó estos pedidos y extendió las elecciones a 3 jornadas, disponiendo que las urnas fueran custodiadas en la sede sindical bajo vigilancia de la propia Junta, lo cual imposibilitó corroborar la autenticidad de los votos y la seguridad del sufragio. El fallo consideró que la custodia unilateral de las urnas sin controles efectivos ni intervención de los fiscales de todas las listas “sepultó cualquier presunción de legitimidad y transparencia del comicio”.
El 17 de marzo, un día antes del Colegio Electoral de la UOM nacional, la Cámara había suspendido la proclamación y toma de posesión de autoridades electas en la Seccional Zárate-Campana y pospuso la elección del Secretariado Nacional. Sin embargo, Furlán realizó el congreso suspendido y fue reelegido como líder nacional de la UOM por un período de 4 años tras el apoyo de 48 de las 53 seccionales, con la participación de 270 de los 276 delegados.
