El Gobierno chino defendió este lunes como ‘totalmente justificadas, razonables y conformes a la ley’ sus nuevas restricciones de exportación a 40 entidades japonesas, en respuesta a lo que consideró un ‘nuevo militarismo’ de Tokio.
Pekín, 29 jun (EFE).- El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, explicó en una rueda de prensa rutinaria que las medidas afectan exclusivamente a artículos de doble uso y que no repercuten en las relaciones económicas y comerciales normales entre China y Japón.
Guo afirmó que la inclusión en la lista de control se dirige únicamente contra un número reducido de entidades japonesas, y que las compañías niponas que operan de forma honesta y respetan la legislación no tienen motivo de preocupación. ‘Esperamos que la parte japonesa rectifique su rumbo, corrija sus acciones erróneas, reflexione sinceramente sobre ellas y vuelva al camino correcto’, declaró el vocero.
China anunció este lunes nuevas restricciones a la exportación de artículos de doble uso dirigidas a entidades japonesas, al incluir a 20 entidades niponas en una lista de control y a otras 20 en una lista de vigilancia.
El Gobierno japonés calificó este lunes de ‘inaceptables’ las incursiones de buques chinos en aguas que rodean la isla de Yonaguni, cercana a Taiwán, tras maniobras anunciadas por Pekín. Guo defendió las actividades chinas en esas aguas como ‘razonables, legales y plenamente legítimas’, señalando que Pekín posee una zona económica exclusiva y una plataforma continental en las aguas al este de Taiwán.
El portavoz también reprochó a Japón y Filipinas el inicio ‘de forma unilateral’ de negociaciones para la delimitación de sus zonas marítimas, eludiendo a China, lo que consideró una violación del derecho internacional.
Las relaciones entre Pekín y Tokio se deterioraron a finales de 2025, después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmara que un eventual ataque chino contra Taiwán podría constituir una amenaza a la supervivencia de Japón y justificar la intervención de sus Fuerzas de Autodefensa. Desde entonces, China ha respondido con protestas diplomáticas, advertencias de viaje, restricciones comerciales y críticas al refuerzo militar japonés.
