El calendario litúrgico católico recuerda este lunes 6 de julio a Santa María Goretti, virgen y mártir, junto a otros santos y beatos. La Iglesia católica reconoce a miles de santos en todo el mundo, y el proceso de canonización incluye varias etapas.
El santoral es el conjunto de personas veneradas por la Iglesia católica al ser proclamadas santos o beatos en una fecha determinada del calendario. Este lunes 6 de julio se conmemora a Santa María Goretti, virgen y mártir, quien murió a los doce años en defensa de su castidad tras ser herida por un joven que intentaba violarla en Nettuno, Italia.
Además de Santa María Goretti, el santoral de hoy incluye a los siguientes santos y beatos:
- Beata Nazaria Ignacia (siglo XX)
- San Goar (siglo VI)
- Beato Agustín José Desgardin (siglo XVIII)
- Santa Ciriaca de Nicomedia (siglo IV)
- San Justo de Condat (siglo VI)
- Beata María Teresa Ledochowska (siglo XX)
- Santa Monena (siglo VI)
- San Paladio de Escocia (siglo V)
- San Pedro Wang Zuolong (siglo XX)
- San Rómulo de Fiésole
- San Sísoes de Egipto (siglo I)
- Beata Susana Águeda y compañeras (siglo XVIII)
- Beato Tomás Alfield (siglo XVI)
La diferencia entre beatos y santos radica en el proceso de canonización, que consta de cuatro pasos: siervo de Dios, venerable, beato y santo. La beatificación requiere que el fallecido tenga fama de santidad y puede deberse a virtudes heroicas o martirio. La canonización permite el culto público y universal, incluyendo altares y fiestas litúrgicas.
La Iglesia católica no ha dado una cifra exacta de santos. Según el Martirologio Romano, actualizado en 2005, hay al menos siete mil santos reconocidos, aunque sin contar mártires la cifra podría alcanzar los veinte mil. El Papa Juan Pablo II canonizó a 388 santos, y el Papa Francisco ha canonizado a 898, 800 de ellos en un solo acto.
El catolicismo es una de las religiones más practicadas del mundo. Según el Anuario Estadístico Eclesial del Vaticano, hay más de 1.360 millones de católicos. América concentra casi la mitad de ellos, con más de una cuarta parte en Sudamérica. En los últimos años, la presencia católica ha aumentado en Asia y África, mientras que en Europa ha disminuido y en Oceanía se mantiene estable.
