El delantero español Borja Iglesias se refirió a la posibilidad de saludar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en caso de que España se consagre campeona del Mundial 2026. El futbolista afirmó que respetará el protocolo pero preferiría que el momento sea breve.
El delantero de la selección española, Borja Iglesias, manifestó su postura ante la eventualidad de tener que saludar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, si España gana el Mundial 2026. La final se disputará el domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, y Trump asistirá como parte del protocolo para entregar el trofeo y felicitar al equipo campeón.
En una entrevista con la Revista Panenka, Iglesias declaró: «No tengo ganas de ir a la cárcel (risas). Es algo que he pensado, que me he podido incluso imaginar, espero saludarlo en un momento en el que estemos todos muy contentos y que pase muy rápido y olvidarme». El futbolista explicó que, pese a sus diferencias ideológicas, respetará el protocolo para evitar controversias: «Creo que no es el momento de generar polémica, la gente sabe perfectamente cómo opino. Me encantaría hacer muchas cosas, pero la realidad es que aunque la gente piense que soy todopoderoso, no tengo tanto poder para enfrentarme a según qué cosas».
Borja Iglesias, apodado «El Panda», ha expresado públicamente sus opiniones sobre temas políticos y sociales en los últimos años. En 2023, tras el beso no consentido de Luis Rubiales a Jenni Hermoso, renunció a integrar la selección española hasta que cambiaran las condiciones en el fútbol español, afirmando que «ese tipo de actos no queden impunes». En 2025, respaldó las protestas propalestinas durante la Vuelta a España, declarando: «Si se meten delante de la portería con una bandera de Palestina y eso ayuda, ¡Ojalá lo hagan cuando vaya a chutar yo, no meta el gol y me lo anulen!»
La final del Mundial 2026 entre Argentina y España contará con la presencia de unos 80.000 espectadores en el MetLife Stadium. Además de Trump, asistirán al palco oficial el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
