El rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima de los Países Bajos pasan sus vacaciones de verano en Grecia a bordo de un yate Wajer 55, adquirido en 2020 con fondos privados.
Las vacaciones de verano de Guillermo y Máxima de los Países Bajos vuelven a tener como escenario Grecia. Los reyes holandeses han regresado un verano más a su residencia privada situada en la región del Peloponeso, una propiedad junto al mar con embarcadero propio, diseñado para albergar un yate de lujo adquirido en 2020.
Se trata de un modelo Wajer 55, considerado por la firma neerlandesa como uno de sus diseños más exclusivos. Existen menos de 60 unidades de este modelo en el mundo. La embarcación tiene 16 metros de eslora y 4,4 metros de manga, e incluye una suite principal, cocina equipada, camarotes con literas y zonas de descanso en cubierta. Los asientos están tapizados en color naranja, en referencia al color nacional de los Países Bajos y a la Casa de Orange-Nassau.
La adquisición nunca fue anunciada oficialmente por la Casa Real de los Países Bajos. Trascendió cuando un ciudadano fotografió al rey Guillermo Alejandro navegando en la localidad holandesa de Heeg a bordo de un barco distinto al que utilizaba hasta entonces. Medios neerlandeses confirmaron que el matrimonio había vendido su anterior yate para adquirir este nuevo Wajer 55, una operación realizada con fondos privados y cuyo coste se estimó en torno a los dos millones de euros. No se hizo público el importe obtenido por la venta del antiguo barco ni la cantidad exacta desembolsada para completar la compra.
El Wajer 55 supera las 20 toneladas de peso y puede alcanzar una velocidad máxima cercana a los 38 nudos, mientras que su velocidad de crucero ronda los 28 nudos. Quienes siguen las vacaciones de los monarcas indican que rara vez realizan largas travesías; suelen permanecer cerca de la costa, fondean en alguna cala y disfrutan de la jornada entre baños y momentos de descanso, acompañados por Mambo, el perro de la familia.
El yate puede encontrarse en destinos náuticos como Miami, la Costa Azul francesa, Marbella, Ibiza o Mallorca, donde se ofrece en alquiler con tripulación.
La compra se produjo en plena crisis derivada de la pandemia de coronavirus. Aunque el barco fue financiado con patrimonio privado, numerosos ciudadanos criticaron el elevado desembolso realizado por los reyes en un contexto de dificultades económicas para buena parte de la población. Meses después, la familia real viajó a Grecia durante las restricciones sanitarias, lo que provocó disculpas públicas por parte de Guillermo y Máxima.
