Un informe de EcoGo y la Universidad Austral señala que la mora total por monto en el crédito a las familias alcanzó el 18,0% en julio, con un incremento de 10,3 puntos porcentuales en el último año. En los Proveedores No Financieros de Crédito, el incumplimiento llega al 31,3%.
El financiamiento a las personas físicas en Argentina registró una contracción del 0,7% en julio, alcanzando los $99,4 billones, según el Monitor Mensual Foco Provincial elaborado por la consultora EcoGo y la Universidad Austral. El informe indica que la mora total por monto en el crédito a las familias se ubicó en el 18,0%, con un incremento mensual consecutivo número 21 y un aumento de 10,3 puntos porcentuales en el último año.
El 26,6% de los deudores del país presenta al menos un saldo irregular, lo que equivale a más de uno de cada cuatro financiados con atrasos de pago.
El estudio registra diferencias según el tipo de otorgante. En el sistema financiero bancario, la mora es del 15,8%, mientras que en los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC), que incluyen tarjetas no bancarias, mutuales y plataformas fintech, el incumplimiento alcanza el 31,3% del monto otorgado.
En la provincia de Córdoba, el volumen de crédito real se situó en $10,3 billones. La mora por monto llegó al 14,8%, con un aumento de 8,4 puntos porcentuales interanual, y la proporción de deudores cordobeses con atrasos escaló al 25,2%. En los PNFC dentro de Córdoba, la mora fue del 25,5%.
El mapa de morosidad por monto está encabezado por La Rioja (25,3%), Santa Cruz (23,6%) y San Luis (23,5%). En el extremo opuesto, La Pampa (9,6%), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (12,4%) y Entre Ríos (14,0%) presentan los niveles más bajos.
A nivel nacional, la deuda promedio se ubicó en $4,5 millones por deudor. En Córdoba, el indicador fue de $5,7 millones por deudor, con una penetración de 455 deudores por cada 1.000 habitantes.
El reporte señala que la «mora operativa», que excluye a los deudores irrecuperables en situación 5, se situó en un 11,8%, lo que marca una meseta que sugiere una posible desaceleración en el ritmo de ingreso a la irregularidad primaria.
