El sudoeste de Estados Unidos y el norte de México atraviesan el sexto año consecutivo de sequía extrema, con temperaturas récord en marzo de 2026 y una disminución de los niveles de agua en los principales reservorios. La producción agrícola intensiva es el sector más afectado.
El sudoeste de Estados Unidos y el norte de México registran el sexto año consecutivo de sequía extrema, con temperaturas récord de más de 50 grados centígrados en marzo de 2026, las mayores desde que se llevan registros, según informó el Servicio Nacional del Clima (NWS) con sede en Washington.
De acuerdo con el NWS, la ciudad de Yuma, Arizona, tuvo una temperatura promedio de 45 grados centígrados en ese período, que es 28 grados por encima del nivel climatológico normal de la etapa 1991/2020. La situación se extiende al sur de California y a la zona del Lago Martínez en Arizona.
La producción agrícola intensiva y altamente irrigada de la región es la más afectada, especialmente en la Cuenca del Río Colorado, donde el 74% del agua se utiliza en tareas agrícolas. En el Valle de San Joaquín, California, zona clave de la producción frutihortícola norteamericana, la proporción es aún mayor.
Las tierras del sudoeste son reconocidas por su fertilidad y disponen de sol todo el año, pero carecen crónicamente de agua. El calentamiento de la atmósfera ha exacerbado esta carencia y afecta tanto a las actividades productivas como al consumo de la población.
En el Valle de San Joaquín, la provisión de agua subterránea ha declinado 12 mm por año entre 1962 y 2021, con un hundimiento de más de un metro en algunas de las regiones más prósperas.
El sistema de irrigación del sudoeste tiene su eje en los dos mayores reservorios de agua de EE.UU.: el Lago Mead, situado entre Nevada y Arizona, y el Lago Powell, ubicado en la misma zona. Ambos pierden 10% de sus reservas por evaporación todos los meses y hoy tienen menos de un tercio de sus niveles normales (27% y 23%, respectivamente). Los dos lagos son los principales proveedores del Hoover Dam, inaugurado en 1930, que prácticamente carece de agua y no puede generar electricidad.
Ciudades como San Diego, Phoenix y Amarillo (Texas), entre otras, han comenzado a realizar apagones para ahorrar energía.
La situación favorece a la producción mexicana, especialmente en Michoacán y Jalisco, estados especializados en la producción de paltas o avocados, que tienen altos precios y una excepcional demanda en el mercado norteamericano (EE.UU. y Canadá).
Los principales centros de investigación de alta tecnología de EE.UU., especialmente los ubicados en universidades agrícolas como la de Purdue, están centrados en la búsqueda de alternativas tecnológicas para paliar los efectos de la sequía.
La Argentina cuenta con abundancia de agua y su territorio está atravesado verticalmente por uno de los grandes ríos del mundo, el Paraná-Paraguay, y su desembocadura en el Río de la Plata. Lo mismo sucede en todo el Cono Sur, que dispone de una de las cuencas hídricas más ricas del sistema global. Sin embargo, el país todavía es prácticamente ajeno a las labores de irrigación, salvo en lugares como Mendoza o el Valle del Río Negro con epicentro en Cipolletti.
