El ahora expresidente presentó su renuncia mediante un video en redes sociales, minutos antes de que la Cámara de Diputados aprobara su juicio político por 78 votos a favor y ninguno en contra. La crisis se desató tras el colapso de Ueno bank, que dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus ahorros. El vicepresidente Pedro Alliana asumió el gobierno.
Santiago Peña renunció a la presidencia de Paraguay mediante un video difundido en redes sociales, minutos antes de que la Cámara de Diputados aprobara su juicio político con 78 votos a favor y ninguno en contra. La medida se produjo en el contexto del colapso de Ueno bank, entidad que dejó a casi tres millones de clientes, más de la mitad de la población paraguaya, sin acceso a sus ahorros.
El expresidente Horacio Cartes, quien impulsó la candidatura de Peña en 2023, anunció que acompañaría la acusación para «reencauzar la institucionalidad de la República». El gobierno quedó a cargo del vicepresidente Pedro Alliana. Quedan pendientes temas vinculados a la hidrovía, los puentes binacionales y las cuentas de Yacyretá.
«Ya era absolutamente imposible que Peña se mantuviera en el cargo por el enorme sentimiento de indignación y de rabia que llevó a la población a salir a la calle», declaró a PERFIL Alfredo Boccia, analista político e historiador de la Universidad Nacional de Asunción.
La renuncia de Peña constituye el tercer revés en diez días para la red de aliados internacionales del presidente argentino Javier Milei, luego de la derrota de Flávio Bolsonaro frente a Lula da Silva el 25 de octubre y de las elecciones de medio término del martes en Estados Unidos, en las que los republicanos perdieron las dos cámaras del Congreso. Hasta el cierre de esta edición, Milei, quien se encontraba en la Cumbre Iberoamericana en Madrid, no había realizado comentarios, y la Cancillería argentina no respondió a la consulta de PERFIL.
La relación entre Peña y Milei se remonta a 2023, cuando el entonces presidente paraguayo fue el primer jefe de Estado latinoamericano en visitar a Milei en la Casa Rosada. Desde entonces, Asunción fue sede de encuentros del libertario: en abril de 2025 viajó a Paraguay en lugar de asistir a la cumbre de la CELAC, donde evitó cruzarse con Lula en medio de la política arancelaria de Estados Unidos conocida como Liberation Day. Cinco meses después, tras la derrota en la provincia de Buenos Aires en las elecciones legislativas, Milei volvió a reunirse con Peña en la primera cumbre de la Conferencia de Acción Conservadora (CPAC) paraguaya, que según reconstruyó PERFIL funciona como filial de la argentina y comparte su CEO. En enero de 2026 regresó para la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea.
«Paraguay es un ejemplo de lo que hay que hacer en materia económica», había dicho Milei en aquel cónclave conservador. Consultada sobre el actual escenario, Boccia sostuvo que «se ha derrumbado aquello de lo que más se enorgullecían, que era la estabilidad financiera», en referencia a la peor crisis bancaria del país desde 1995.
Según reveló el diario paraguayo ABC Color, el banco Ueno figuró como uno de los seis patrocinadores «diamante» de la gala que la plataforma Latino Wall Street organizó el 10 de febrero en Mar-a-Lago, residencia de Donald Trump. Esa misma noche, Federico Sturzenegger asistió en representación de Milei y Fernando Cerimedo, estratega digital de la campaña libertaria, fue distinguido como «consultor del año».
Un mes después, Milei y Peña posaron junto a Trump, Nayib Bukele, Daniel Noboa y José Antonio Kast en el lanzamiento del Escudo de las Américas en el Doral de Miami, coalición contra el narcotráfico que volvió a reunirse en septiembre en Nueva York, en el marco de la Doctrina de Seguridad Nacional estadounidense. En octubre, Latino Wall Street reunió en Washington a Milei con el exiliado Eduardo Bolsonaro en una gala donde el Presidente prometió «sacar a patadas al comunista dictador de Brasil». Días después, el subsecretario de Estado Christopher Landau recorrió Asunción y Buenos Aires con una agenda de narcotráfico, seguridad e inversiones.
Ueno bank, según Boccia, se benefició con «los favores que recibió del gobierno de Peña». El exmandatario fue accionista de Ueno Holding, sociedad que compartía con el Grupo Vázquez, hasta 2025. Durante su mandato, el banco se convirtió en el segundo con más fondos públicos del país, con cerca de 380 millones de dólares de la caja de jubilaciones hoy atrapados en la liquidación. El expresidente sostiene que esa sociedad nunca tuvo acciones en el banco.
La caída del banco y la renuncia de Peña coincidieron con la reaparición de Flávio Bolsonaro como orador de la gala anual de la CPAC, nuevamente en Mar-a-Lago. El chileno José Antonio Kast tomó distancia desde Madrid. El gobierno argentino no se pronunció sobre la crisis que derivó en la salida de su principal aliado sudamericano del poder.
Boccia descartó un giro en Asunción tras la salida de Peña, al afirmar que «esta crisis no tiene nada que ver con la cuestión ideológica». Anticipó que el próximo gobierno «seguirá siendo cercano a Milei», aunque «menos fanático» que el de Peña, quien construyó una política exterior «absolutamente obsecuente al trumpismo».
