El economista jefe de BTG Pactual Argentina proyectó un crecimiento del 3,8% para el EMAE, una inflación del 29% al 30% y consideró que el tipo de cambio está “un poco atrasado”.
Buenos Aires, 23 de mayo (NA). El economista Andrés Borenstein detalló sus proyecciones sobre los principales indicadores macroeconómicos de Argentina, incluyendo la actividad económica, la tasa de inflación y la situación del tipo de cambio.
Repunte del EMAE
Borenstein señaló que el crecimiento mensual del 3,5% registrado en marzo fue “un buen número”, por encima de sus proyecciones, y se mostró optimista respecto al desempeño anual. “Va a crecer 3,8%. No había que cambiar la perspectiva después de lo que pasó en febrero. La gente se pensó que se iba todo al demonio”, indicó en declaraciones a Splendid AM 990. También afirmó que el primer trimestre de 2026 “fue el peor del año” y agregó: “Lo primero que hay que hacer para crecer es dejar de caer”.
Por sectores, señaló que la industria “va a estar estancada” con un leve aumento del 0,5%, aunque “no va a desplomarse”. En cuanto a la construcción, estimó que levantará sus números sobre el segundo semestre del año, al igual que el comercio. “Va a levantar un poco pero no vas a ver ventas espectaculares”, sostuvo.
El economista jefe de BTG Pactual Argentina hizo hincapié en el crédito, que se encuentra “paralizado” desde 2025. “Es importante que levante”, dijo. “Sigue estancado en lo que es el crédito a personas. Para las empresas anda bien. Si vuelve a crecer el crédito a familias, vamos a ver un repunte del comercio y se va a vender algo más”.
Inflación y “dólar atrasado”
Para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del año, Borenstein sostuvo que estará entre el 29% y 30%, más alto que en el mismo período del año anterior. Respecto al tipo de cambio, respondió si se encuentra o no atrasado. “Es muy difícil dar esa respuesta. Creo que un poco atrasado está, pero tampoco hay mucha alternativa sobre qué hacer”, afirmó.
Borenstein explicó que el dólar se abarató en el mundo, pero advirtió que el problema de los argentinos es que “nos miramos el ombligo y solo miramos la relación del peso con el dólar”. “Cuando la gente mira solo el dólar es un error”, puntualizó y completó diciendo que el tipo de cambio “flota” y su precio estaría “más abajo” si el Banco Central no comprara dólares.
