A cien años de su nacimiento, una serie documental repasa la figura de la aristócrata española, conocida por su carisma, su vínculo con la cultura andaluza y su vida personal fuera de los cánones tradicionales.
El 28 de marzo de 1926 nacía en Madrid Cayetana Fitz-James Stuart, quien se convertiría en la XVIII Duquesa de Alba. Formada en un entorno de lujo y cultura, su personalidad carismática y sus decisiones de vida la convirtieron en una figura popular y mediática en España, contrapuesta en muchos aspectos a los ideales de la era franquista.
Ahora, su historia es el centro de la serie documental ‘Cayetana, la duquesa de todos’, una producción de Canal Sur que Netflix ha sumado a su catálogo, ocupando rápidamente los primeros puestos de visualización en varios países. La serie se estrena en el marco del centenario de su nacimiento.
La duquesa, que poseía 47 títulos nobiliarios —un récord mundial—, era descendiente de varias casas reales europeas. Su infancia estuvo marcada por el exilio de su familia durante la Segunda República y la Guerra Civil española, y por la enfermedad de su madre, un vínculo afectivo complejo que ella misma reconoció.
Aunque nacida en Madrid, desarrolló un profundo amor por Sevilla y la cultura andaluza, instalándose en el Palacio de las Dueñas. Se la consideró un símbolo de la hispanidad y las tradiciones españolas, desde el flamenco hasta las corridas de toros, aunque siempre mantuvo un estilo de vida cercano y accesible, alejado de los protocolos más rígidos de la aristocracia.
Su vida personal fue objeto de constante atención. Estuvo casada en tres ocasiones: primero con Luis Martínez de Irujo, con quien tuvo seis hijos; luego con el escritor y exsacerdote Jesús Aguirre; y finalmente, en 2011, con Alfonso Díez, un hombre 24 años menor, decisión que generó polémica familiar y mediática. Para aquietar los ánimos, la duquesa acordó que su último esposo no fuera heredero de la fortuna familiar.
El documental también aborda las relaciones familiares, incluyendo el testimonio de su hijo mayor, Carlos Fitz-James Stuart, quien señala diferencias en el trato de la duquesa hacia sus nueve nietos. Cayetana Fitz-James Stuart falleció el 20 de noviembre de 2014, a los 88 años, dejando tras de sí la imagen de una mujer fuerte, culta, solidaria y decidida a vivir según sus propias reglas.
