Rosalía Yamila La Roza, agente de la Policía Federal de 44 años, fue asesinada en su domicilio de Villa Gobernador Gálvez. Su hijo adolescente le disparó con su arma reglamentaria y luego llamó a una ambulancia. La fiscalía descartó un forcejeo y el joven fue alojado en un centro especializado.
Una mujer policía de 44 años, identificada como Rosalía Yamila La Roza, fue asesinada el sábado 21 de marzo en su casa de la calle Bécquer al 1300, en la localidad de Villa Gobernador Gálvez, en las afueras de Rosario, Santa Fe. La víctima, que prestaba servicios en la División Unidad Operativa Federal de Rosario de la Policía Federal, se encontraba de franco cuando su hijo de 15 años le disparó en el cráneo con su arma reglamentaria.
Según la investigación judicial, el adolescente premeditó el homicidio y comunicó sus intenciones a personas de su confianza mediante mensajes de texto en los días previos. Tras efectuar el disparo, utilizó redes sociales para informar que había concretado el ataque. La fiscal Virginia Gabenara, de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente, descartó la posibilidad de un forcejeo, ya que la bala ingresó por la nuca de la víctima, probablemente agarrándola desprevenida.
Luego de herir a su madre, el joven llamó a una ambulancia del Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias. La Roza fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) en estado crítico, con pérdida de masa encefálica, y falleció pocas horas después pese a los intentos de reanimación.
La madre de la víctima, Rosa, declaró a la prensa local que su hija intentó numerosas veces poner límites al joven por los problemas de conducta que manifestó durante el último año, y que incluso buscó contenerlo con actividades familiares. El agresor, al ser inimputable por su edad, fue llevado a una audiencia informativa y está alojado en un centro especializado en las afueras de Rosario. El juez Estanislao Surraco dispuso que una junta de salud mental examine al adolescente.
Los familiares de la víctima expresaron en un comunicado: “Nuestro silencio es una decisión consciente de fe en las instituciones y en el valor de la ley. Sin embargo, detrás de cada plazo técnico hay una familia atravesada por una angustia que no conoce de calendarios. El tiempo de la Justicia es necesario, pero nuestra espera es agónica”.
La abuela del agresor, en diálogo con la señal local El Tres, afirmó: “No se merecía morir en manos de este pibito. La estamos pasando horrible. Hoy tuvimos otra audiencia. Con el hecho de que es menor, por poco me van a decir ‘andá a darle la leche en la cama’. Este delincuente asesino no es mi nieto. Lo destierro de mi familia. ¿Porque tiene 15 años tiene derecho a matar a su madre?”.
