El presidente de CEDASABA, Diego Napolitano, advierte sobre retrasos climáticos, aumento del 65% en la urea y márgenes ajustados para la campaña fina.
El presidente de la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines de Buenos Aires (CEDASABA), Diego Napolitano, analizó en una entrevista con Canal E la situación actual del agro argentino, marcada por tensiones climáticas, económicas y geopolíticas.
Napolitano señaló que, si bien el sector mantiene expectativas positivas, las condiciones climáticas recientes han generado demoras. “Las últimas semanas fueron muy húmedas, lo que retrasó muchísimo el tema de la cosecha”, afirmó.
Uno de los principales focos de preocupación es la cosecha de soja y el costo de los insumos para la campaña fina, especialmente el trigo. Según Napolitano, “hoy por hoy es el tema de la soja, hay que levantar lo que es la cosecha lo más rápido posible”, pero el problema central está en los fertilizantes. Explicó que “la úrea aumentó desde que se desató el conflicto un 65% aproximadamente, y no tiene muchas ganas de bajar tampoco”, aunque destacó que en las últimas dos semanas el precio se ha estabilizado.
El impacto económico, aseguró, es crítico: “Hoy por hoy el impacto es tan grande que no te lo resiste el Excel”. En el caso del trigo, advirtió que los números para empatar son exigentes: “El punto de inflexión tendría que estar en unos 5.500 y 6.000 kilos, lo cual es un montón”.
Sobre la disponibilidad de insumos, Napolitano evitó hablar de faltantes generalizados, aunque reconoció restricciones. “Lo que no encontramos como mala noticia es que falte producto”, dijo, pero matizó: “La disponibilidad va a estar acotada, va a estar tensionada”. Asimismo, vinculó esta situación tanto al conflicto geopolítico como a problemas logísticos internacionales: “Este conflicto lo que desata son ese challenge que se produce en cómo traes esa mercadería desde China”.
