La defensa del narcotraficante mexicano Ismael Zambada García presentó un memorando de 12 páginas ante una corte federal de Brooklyn que detalla aspectos de su vida privada, incluyendo su fecha de nacimiento, su inicio en el narcotráfico y la cantidad de hijos que tiene.
El abogado Frank Pérez presentó el lunes un memorando de 12 páginas ante el juez Brian M. Cogan, en el que se revelan datos personales de Ismael Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa. El documento indica que Zambada tiene 16 hijos, duplicando la cifra de descendientes conocidos hasta ahora. El hijo mayor tiene 55 años y el menor, 6 años.
El texto señala que Zambada nació el 30 de enero de 1950 en una familia campesina de Sinaloa. Comenzó a trabajar en la infancia y, tras la muerte de su padre a los 12 años, quedó a cargo del sustento familiar. A los 19 años, un amigo lo introdujo al cultivo de marihuana en la Sierra Madre Occidental, actividad que marcó el inicio de su carrera en el narcotráfico.
La defensa detalló que Zambada fue padre por primera vez alrededor de los 21 años y tuvo a su hijo más pequeño cerca de los 70 años. Los hijos provienen de al menos cinco mujeres diferentes. El documento menciona que contrajo matrimonio con Rosario Niebla, con quien tuvo sus primeros cinco hijos durante 20 años. Luego mantuvo relaciones con otras mujeres, algunas en periodos superpuestos.
Entre los hijos identificados en registros públicos se encuentran Jesús Vicente Zambada Niebla, María Teresa Zambada Niebla, Midiam Patricia Zambada Niebla, Mónica del Rosario Zambada Niebla, Modesta Zambada Niebla, Ismael Zambada Sicairos, Ismael Zambada Imperial, Serafín Zambada Ortiz, Teresita Zambada Ortiz y Ana María Zambada Lara. De otros descendientes no existe información pública verificable.
La defensa solicitó que la sentencia de cadena perpetua se cumpla en un hospital penitenciario, argumentando la edad avanzada y enfermedades crónicas de Zambada. Pidió que el juez recomiende instalaciones como FMC Butner, FMC Rochester o MCFP Springfield. Zambada renunció a apelaciones y no presentó objeciones al informe de sentencia.
